06.07.2009

LA RISA A TRAVÉS DE SITUACIONES Y PERSONAJES GROTESCOS EN EL AVARO

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La compañía Teatro Argentino de Cámara representa este clásico en Teatro El Convento.


Bajo la dirección de Martín Barreiro, la compañía Teatro Argentino de Cámara está poniendo en escena en el Teatro El Convento el clásico del escritor francés Molière El Avaro, una sátira social escrita en 1667 que cuenta, a través de situaciones y personajes grotescos, una historia en torno al dinero, la que si miramos desde el punto de vista del presente, en ningún momento queda desactualizada a pesar de los siglos que nos separan de su origen. Y menos aún con la muy buena adaptación de Barreiro.

Si bien muchos son los personajes que intervienen en la obra, la avaricia y el dinero son los  protagonistas principales de la saga: cada una de las acciones que los actores llevan a cabo en escena giran en torno al interés económico. Como ellos mismos dicen: En esta historia no es el hombre el que posee al oro sino el oro el que posee al hombre.
 
Hay mucho para destacar en esta versión de El Avaro. Antes que nada, la risa es un elemento trascendental. Si bien ya de por sí la obra original es una sátira que busca develar las bajezas del mundo con situaciones y personajes burdos y grotescos (toda una parodia de la sociedad de ese entonces), en esta puesta también lo sigue siendo. Y aunque toda la obra es muy graciosa, hay algunas situaciones que son inigualables, especialmente ciertos actos en los que se incluyen elementos actuales u otros en donde las parodias por mostrar ciertas reacciones ante el dinero llegan a un punto tal de dejar expuestas lo patéticas que pueden ser algunas personas.
 
Además, tanto la dinámica que tienen las escenas como la excelente interpretación de los actores, hacen que la hora y media que dura la obra se diluya sin que el espectador se de cuenta del paso del tiempo.
 
Por supuesto que hay mucho más para destacar del trabajo interpretativo de la compañía. Por ahí nos encontramos con Harpagón, un personaje que lleva la palabra avaricia como sello de nacimiento, a quien todos querrán acercarse para poder obtener algo de ese dinero que tiene escondido en su casa, quien sufre una paranoia de persecución y que realmente está enamorado de su dinero, a punto tal que se queja por todos los gastos que tiene, incluso la comida.
 
También están su hijo Cléante, un personaje totalmente grotesco en el que el autor mostró en forma muy caricaturesca y ridícula a la sociedad de ese entonces, y  La Fleché, el sirviente que hace de todo (además de ser sirviente, es cocinero y chofer), hasta seguir a su señor Hargapón para tratar de robarle el plano del lugar en el jardín en el que tiene escondida la caja con su dinero. Los diálogos entre ellos como también las expresiones de sus rostros y sus cuerpos hacen que se creen situaciones totalmente desopilantes.  
 
Otra cuestión para destacar: la música de principio y fin de la obra, las luces, el vestuario, la escenografía, y el contexto general del teatro, hacen que realmente creamos que estamos en una habitación del siglo XVII.
 
Una obra altamente recomendable para los que quieran reírse sin parar durante una hora y media con situaciones exageradas, ridículas y muy bien representadas.
 
El Avaro: Teatro El Convento (Reconquista 269)
Sábados 21.00 hs
Informes y reservas: (5411) 4264-1101
Entrada general: $25
 
Ficha Técnica:
 
Adaptación y dirección general: Martín Barreiro
Asistente de dirección: Marta Butavand
Escenografía y diseño de iluminación: Martín Barreiro
Vestuario: MB-MB
Elenco por orden de aparición:
Bruno Chmelik (Valerio)
Lilia Cruz (Elisa)
Ariel Li Gotti (Cléante)
Martin Barreiro (Hargapón)
Diego Verni (La Fleché)
Mimi Ferraro (Frosine)
Gabriela Caponetto (Mariana)
por Analía Lanzillotta
analial@abccultural.com.ar